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Cuando la Madre naturaleza no se da por vencida


Sustentabilidad y bicicletas electricas cuando viajamos
Cuando la Madre naturaleza no se da por vencida
Reserva ecológica Costanera Sur


En este artículo, lo que queremos mostrarles, es que a pesar de nuestras malas acciones, la Naturaleza siempre busca regenerarse, tratando quizás, de mostrarnos lo mucho que estamos equivocados, esperando que nos demos cuenta y cambiemos nuestra actitud. Y en Buenos Aires tenemos dos importante ejemplos de lo que la Naturaleza es capaz. En primer lugar, tenemos la Reserva Ecológica Costanera Sur. Un pulmón de la ciudad, que mira al río mientras a sus espaldas el cemento sigue queriendo tocar el cielo. Por otro lado, algo más al norte, tenemos uno de los pocos deltas que siguen creciendo:

El Delta del Rio Paraná en la Ciudad de Tigre.

El rio Paraná nace en Brasil, recorre 4880 km para desembocar en el Rio de la Plata, perdiendo velocidad y depositando sedimentos (barro) que viene arrastrando en el camino a su salida al mar. Este barro crea un ambiente ideal para el crecimiento de juncos y otras especies vegetales acuáticas bloqueando el paso de elementos sólidos y creando así en la acumulación, pequeñas islas que irán creciendo a medida que más sedimentos se estanquen en ellas. Las nuevas islas tienen forma de plato, los bordes más altos que el interior, donde se estanca el agua de lluvia formando lagunas. Y así van naciendo las islas, generando nueva vida constantemente.
El delta del Paraná lo puedes visitar en nuestro Tigre Row and Ride, donde conocerás mucho más acerca de cómo es vivir en la isla y allí se entenderá mucho mejor el porqué del cuidado del agua.


Si tomas el Grand e- Bike n' Wander, recorrerás la ciudad y llegarás a la Reserva Ecológica Costanera Sur.

A principios del siglo XX, este lugar cumplía la función de balneario de los habitantes de la esplendorosa ciudad. Con los años, los porteños le fueron dando la espalda al río, y la zona entró en desuso. En 1978, surgió un proyecto para “ganar tierra al río”, por lo que se depositaron allí enormes cantidades de escombros. Si bien el proyecto fue dado de baja, por usos y costumbres se seguía depositando en ese lugar el material de obra. Al ser un área casi sin intervención humana, fueron creciendo distintas especies de plantas, provenientes del arrastre del río de la Plata, y de los desechos de las aves. Al prosperar la vida vegetal, las aves fueron sumándose al ecosistema. Hoy en día, la reserva posee 350 ha. En ella se formaron 4 lagunas, habitan 320 especies de aves, 9 especies de anfibios, 23 de reptiles, 10 de mamíferos y 50 de mariposas.


Esta es una importante lección que debemos aprender de la Naturaleza, ella sabe regenerarse, solo nos está pidiendo que dejemos de dañarla. Podemos tomar ese compromiso, a través de nuestras actitudes diarias. Separar los residuos, evitar bolsas plásticas, no arrojar basura a la calle ni a los cursos de agua, utilizar tanto la energía como el agua de manera eficiente, en definitiva, cuidar el recurso natural. No nos damos cuenta, pero si cuidamos el planeta, nos cuidamos a nosotros y a nuestros hijos. Para saber más como, visita nuestro post Dia del Planeta Tierra


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